Ir al contenido principal

PERESSON - Freud un itinerario: el pasaje de la neurología a la histeria. (La sugestión, la hipnosis, y la catarsis)

 

Freud un itinerario: el pasaje de la neurología a la histeria.

(La sugestión, la hipnosis, y la catarsis).

 

Autor: Flavio Peresson

 

 

Al comienzo un intento de cura breuriana, la misma por momentos transcurre por fuera del “canon” médico, o dicho de otra manera la cura empieza por el lado de lo medico, Breuer y su clínica, pero es llevada por Anna hacia otro lugar, un nuevo lugar en donde el delirio queda revelado por la palabra, la misma palabra sostiene el recuerdo evocado y trae alivio al cuerpo mortificado. La cura no parece dirigida por el saber clínico que se le reconocía a Breuer, su ignorancia sin embargo no le resta poder a su presencia. El artificio hipnótico que esta presente en cada encuentro facilita tanto las preguntas del que quiere saber como así también que la joven histérica tome la palabra. El “punto ciego” de la medicina sobre estos asuntos opera en Breuer como no saber productivo, posiblemente esta posición sea correlativa a la dignificación del sujeto histérico

La palabra liberada de Anna restablece conexiones entre síntomas y representaciones olvidadas, la clarificación trae alivio, el afamado medico deja hablar y escucha atentamente.

El tratamiento tuvo su tiempo de revelación, el pasado recordado llena lagunas mnémicas al mismo tiempo que genera una reorientación libidinal que afecta la consistencia de los síntomas. Así cuando todo parecía encaminarse a un final terapéutico ordenado la pasión hizo su aparición, el riesgo no era ya de Anna (la misma a esa altura estaba casi curada de sus síntomas) sino que el prestigio del medico, y el propio medico, estaban a punto del extravío.

Dice la leyenda que la primigenia cura fue interrumpida a causa de un amor equívoco convocado por un deseo que la misma cura había despertado. Antes que las cosas pasan a mayores Breuer opta por el retiro, hacer un acto de abandono con todo lo que este debe tener: reproches y culpas…de todos modos y a pesar del final turbulento algo nuevo despuntaba…

Por la época Freud aún estudiaba medicina con cierto interés hacia las prácticas de laboratorio.

 

J. Breuer, entre 1880 y 1882, trata a una joven con severos padecimientos “nerviosos”, Berta Pappenheim tal su verdadero nombre, posiblemente por razones de discreción se la conocerá con el nombre de “Anna O”.

 J. Breuer dice: “la Srta. Anna O. tenía veintiún años de edad al comenzar su enfermedad (1880), ... no siempre resultaba fácil moverla a hablar ni aún bajo hipnosis, ... para este proceder había inventado un buen y serio nombre, talking cure y otro humorístico, chimney-sweeping. Ella sabía que, después de haber hablado, perdería todo su mal humor... a partir de estas experiencias, de que en esta enferma los fenómenos histéricos desaparecían en cuanto era reproducido en la hipnosis el acontecimiento provocador del síntoma, se desarrolló un procedimiento técnico-terapéutico..., cada síntoma fue tomado individualmente,....todos los acontecimientos en los cuales había aparecido fueron relatados en secuencia inversa...”

 

.  El 18 de noviembre de 1882 Breuer le relata el caso de “Anna O” al joven estudiante de medicina. Breuer y Freud se conocían, se conocían sus familias, no tenemos registros del impacto inmediato de estas conversaciones, pero es probable que la singular experiencia breuriana, haya quedado latiendo…en el inconciente freudiano

 

En 1885 Freud es nombrado Docente Adscrito en la Facultad de Medicina de Viena, ese mismo año (octubre a marzo de 1886) se traslada a Paris, mediante una beca otorgada por el Colegio de Profesores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Viena, a estudiar con Charcot en la Salpetriere.

Fue a estudiar la anatomía del sistema nervioso, y volvió interesado en los problemas de la histeria y las posibilidades curativas de la hipnosis, deja la neurología y se encamina a la Psicopatología.

 

A su regreso relata su experiencia en un informe que presenta en abril de 1886, (“Informe sobre mis estudios en París y Berlín”), en el mismo da cuenta de un cambio de sus intereses investigativos, que se lo podría plantear como una ruptura y un pasaje. De la Neurología a la Histeria no solo esta referido a un cambio de temática, sino que resulta algo mas sustancial ya que se trata de ir mas allá de la dimensión corporal, lo neurológico como base y causa de diversos trastornos resume lo mas avanzado de la medicina de la época, este mas allá tampoco es el campo de la Psicología, ni de la Filosofía. Freud parte de un rudimentario artificio, la hipnosis, que impensadamente muestra cierta eficacia en el tratamiento de los síntomas histéricos, a partir de allí todo esta por hacerse, o mejor dicho a partir de allí hay invención.

 

Veamos como se refiere Freud a la experiencia que acaba de vivir en Paris, “la escuela francesa de neuropatología ofrecía mucho de novedoso y singular... había abordado nuevos ámbitos de la neuropatología, a los que la labor científica de Austria y Alemania no se habían extendido de parecida manera.... los descubrimientos de la escuela francesa, en parte extremadamente asombroso (hipnotismo), en parte de importancia práctica (histeria) hallaron en nuestro país más incredulidad que reconocimiento...

En otro párrafo Freud comenta el encuentro con quien sería su gran maestro en ese tiempo, por quien cambia su plan original de estudios y posiblemente su propia vida, lo que se podría llamar el efecto Charcot será uno de los precipitadores de una revolución epistémico: “... atraído por esta personalidad, pronto me limite a visitar un solo hospital... y ha seguir las enseñanzas de un solo hombre... mi tarea tomó una forma diversa de la que yo originalmente me había propuesto... me vi entonces precisado a renunciar al trabajo anatómico...” (según Jones esto acontecía en diciembre de 1885). Freud sigue diciendo, “... tuve así la oportunidad de ver una gran cantidad de enfermos, examinarlos yo mismo y oír el juicio de Charcot sobre ellos...”, “...Charcot solía decir que la anatomía en términos generales había consumado su obra y la doctrina de las afecciones orgánicas del sistema nervioso está, por así decirlo, acabada, y que ahora le tocaba el turno a las neurosis... su trabajo desde hacia años se dirigía con preferencia a la histeria...”, también destaca en un párrafo las novedades: “... por ahora la histeria era caracterizada por unos rasgos negativos, poco estudiados, o estudiados a disgusto, o a partir de unos muy difundidos prejuicios como estos: la dependencia de la histeria a irritaciones genitales, su falta de una sintomatología precisa, esto daba lugar a que cualquier combinación arbitraria de síntomas podría presentarse en ella, y el desmedido valor que se le atribuía a la simulación en su cuadro.”

 

Según Freud, Charcot partió de casos de histeria que consideraba “tipos completos” de la misma, esto le posibilitó establecer un reordenamiento del “cuadro”, así lo relata: “...redujo a su correcta medida el nexo de la neurosis con el sistema genital cuando comprobó la existencia de la histeria masculina, y en particular la traumática....”; “ ...halló una serie de signos distintivos somáticos (carácter del ataque, anestesias, perturbaciones del sentido de la vista, puntos histerogenos) esto le permitió establecer él diagnostico sobre signos positivos...”; “ ...mediante el estudio científico del hipnotismo-un campo de la neuropatología que fue preciso arrebatar por una parte a la incredulidad y por la otra al fraude- el mismo llegó a una especie de teoría sobre la sintomatología histérica que tuvo el coraje de reconocer como real y objetiva..”; “ ..así la histeria se destacó del caos de las neurosis. tiene una ley y un orden...”

 

Freud destaca algo más, en este caso se refiere a lo que podríamos llamar la validación de un método terapéutico: “...el hipnotismo era para él (Charcot) un campo de fenómenos que sometió a descripción con arreglo a la ciencia natural.”

En 1886, en el Prologo (fechado el 16 de julio) y en la traducción del libro de Charcot “Lecciones sobre las enfermedades del sistema nervioso” (traducción de dos lecciones, Freud le agrega comentarios), “Cuando en el invierno de 1885 llegue a la Salpetriere me encontré con que el Profesor Charcot había vuelto la espalda al estudio de las enfermedades nerviosas que tienen por base alteraciones orgánicas a fin de consagrarse exclusivamente a la exploración de las neurosis y muy particularmente a la histeria...”

 

Freud de regreso de su experiencia Hospitalaria con Charcot se encuentra con aquellos que habían propiciado su viaje de estudios, pero el que regresa no es el mismo, sus ideas ya poco tienen que ver con los conocimientos médicos académicos y las consecuencias de la infidelidad comienzan a notarse. El 15 de octubre de 1886 Freud leyó frente a la Sociedad de Medicina de Viena una monografía que tenía por titulo “Sobre la histeria en el hombre”, su ponencia no tuvo buena acogida y Meynert (una celebridad en su época) lo desafió a presentar un caso de histeria masculina. Así el 26 de noviembre expone un caso de histeria masculina en la Sociedad de Medicina de Viena, (“Observaciones de un caso severo de hemianestesia en un varón histérico”), allí dice lo siguiente en relación al caso: “mostrándoles un hombre histérico que ofrece el síntoma de la hemianestesia en grado casi máximo... su presente afección data de tres años. Por aquel tiempo se peleó con su hermano calavera, quien rehusó devolverle una suma que él le había prestado, el hermano lo amenazó con acuchillarlo, y se le abalanzó con el arma. Tras esto el enfermo cayó en una angustia indecible, sintió un zumbido en la cabeza como si le fuera a estallar...”. Varias circunstancias del caso no encajan en los oídos de las eminencias médicas de la época: quizás la mas relevante es aquella que muestra que la histeria no solo no responde a lo anatómico, sino que lo anatómico esta a su servicio.

 

En 1887, publica algunos artículos en la enciclopedia de medicina Villaret, uno de ellos denominado “Histeria”, se refiere a las concepciones de Charcot, y menciona por primera vez el método catártico de Breuer, define a la Histeria de esta manera: “La histeria es una neurosis en el sentido más estricto del término, vale decir que no se han hallado alteraciones anatómicas del sistema nervioso... la histeria es un cuadro patológico bien deslindado.... que se diferencia radicalmente de la neurastenia”.

Freud presenta una ordenación de los síntomas: ataques convulsivos en tres tiempos: epileptoide, grandes movimientos y actitudes pasionales, y ligado a lo anterior destaca lo que llama zonas histerogenas: “lugares hipersensibles del cuerpo, cuya estimulación leve desencadena un ataque”; y por ultimo perturbaciones de la sensibilidad: “anestesias o hiperestesias, así como parálisis, contracturas.

Se ocupa de explicar en que consiste la Terapia de esta neurosis: “....en ninguna otra enfermedad él medico puede obtener logros milagrosos o quedar impotente... ...desde el punto de vista de la terapia es preciso distinguir tres tareas: a) tratamiento de la predisposición histérica (recomienda una serie de medidas profilácticas), b) de los estallidos histéricos (en los estallidos agudos, sugiere alejar al histérico de su medio, recomienda la cura de reposo de Weir Mitchell, que combina el cuidado con el influjo del médico, o dicho de otro modo conjuga el “tratamiento moral” con la nutrición) c) y tratamiento de síntomas histéricos singulares (el tratamiento de síntomas singulares no tiene éxito si persiste el estado agudo, recomienda no usar medicación ni narcóticos, se puede usar el tratamiento directo...).”

 

“El tratamiento directo...”

Distingue dos modalidades de lo que denomina “tratamiento directo”: “el tratamiento directo consiste en la eliminación de la fuente de irritación síquica para los síntomas histéricos, y es comprensible que las causas de la histeria se busquen en el representar inconsciente… para este tipo de tratamiento se instila al enfermo en la hipnosis una sugestión cuyo contenido es la eliminación de su sufrimiento…. más eficaz todavía es un método que Josef Breuer fue el primero en practicar en Viena; consiste en reconducir al enfermo, hipnotizado, a la prehistoria psíquica del padecer, constreñido a confesar la ocasión síquica a raíz de la cual se generó la perturbación correspondiente.”

Posiblemente esta sea la primera formulación de una modalidad de tratamiento no medico, el llamado “tratamiento directo”, implica el uso de la sugestión y/o catarsis, y se justifica en una nueva concepción acerca de las causas del padecimiento histérico.

 

En el año 1888 (o mayo de 1889) es cuando toma a su cargo el tratamiento de Emmy von N, acerca del mismo Freud refiere que es el primer caso donde aplico el método catártico, aunque también emplea la hipnosis para hacer sugestiones.

 

A partir de 1886 Freud dedicó parte de sus estudios al tema del hipnotismo y la sugestión, en el siguiente trabajo (en el prologo de 1888/9 a la traducción del libro de Bernheim,”de la sugestión  y sus aplicaciones terapéuticas”), da a conocer su punto de vista en el cual destaca la inserción de la hipnosis en un discurso serio, en este caso en la Psicología: “ ... el logro de Bernheim es despojar a las manifestaciones del hipnotismo de su rareza anudándolas a consabidos fenómenos de la vida sicológica normal y del dormir ...así el problema de la hipnosis es retrasladado por entero al ámbito de la psicología, y se postula a la sugestión como el núcleo y la clave del hipnotismo ...”

En otro párrafo encontramos una definición precisa de lo que Freud entendía por sugestión: “… conviene indagar a qué es lícito llamar, en verdad sugestión, por ella se entiende, ciertamente, una variedad del influjo psíquico, y yo diría que la sugestión se singulariza frente a otras modalidades del influjo psíquico –la orden, la comunicación y enseñanza u otras- por ser despertada a raíz de ella, en un segundo cerebro, una representación cuyo origen no se somete a examen, sino que se acoge como si se hubiera generado espontáneamente en ese cerebro...”. Detalle freudiano: diferencia a la sugestión de lo que llama otras modalidades del influjo psíquico como la orden, la enseñanza y la comunicación, en la medida que la sugestión freudiana, llamémosla así, supone que el histérico y/o los síntomas histéricos están comandados por un cerebro no conciente, y hacia ese cerebro segundo que se podria describirlo como un lugar inaccesible  a la conciencia, hacia allí se dirige la sugestión, de esta manera el histérico desconoce la procedencia externa de la representación sugestiva, esto solo es posible con los efectos que produce la hipnosis sobre el hipnotizado: “dormido para el mundo solo despierto para el hipnotizador”.

 

A pesar de su empeño en estudiar y profundizar sobre esta técnica con los mejores de su época, Freud reconoce que nunca fue un buen hipnotizador, y muy tempranamente da cuenta de sus dificultades en distintos trabajos, como por ejemplo en una nota que se encuentra en la traducción de “Las lecciones de los martes “de Charcot, en un párrafo del “historial de Miss Lucy”. Digamos que la frase “sus dificultades” debe entenderse fundamentalmente como los limites que muestra, y tiene, esa técnica en la medida que la clínica freudiana se afina cada vez mas en la dilucidación de la compleja estructura del síntoma.

 

Del moderno tratamiento anímico

En 1890 publica un trabajo (“tratamiento psíquico…”) donde de manera sistemática, expone diversas ideas referidas a lo que llama “tratamiento anímico o psíquico”, veamos que dice: “ tratamiento psíquico quiere decir, mas bien, tratamiento desde el alma, ya sea de perturbaciones anímicas o corporales,  con recursos que de manera primaria o inmediata influyen sobre lo anímico del hombre ...un recurso de esa índole es sobre todo la palabra, y las palabras son, en efecto, el instrumento esencial del tratamiento anímico...”, también agrega: “...por tratamiento anímico entendemos el empeño por provocar  en el enfermo los estados y condiciones anímicos mas favorables para su curación ...”.

 

Una observación que va mostrando la nueva mirada de Freud: “solo tras estudiar lo patológico se aprende a comprender lo normal...”

 

Señala los ejes alrededor de los cuales se desarrolla este “moderno tratamiento anímico”: a)la expectativa: ....reclama nuestro mayor interés el estado anímico de la expectativa (angustiada, confiada..), por medio de la cual una serie de las más eficaces fuerzas anímicas pueden ponerse en movimiento hacia la contracción o la curación de afecciones corporales...” ,b) la influencia: “... la personalidad misma del médico se rodeaba de un halo de prestigio que provenía directamente del poder divino, pues el arte de curar estuvo en sus comienzos en manos de los sacerdotes...”, c) la palabra: ..las palabras son, sin duda, los principales mediadores del influjo que un hombre pretende ejercer sobre los otros ... el ensalmo de la palabra puede eliminar fenómenos psicopatológicos, tanto mas aquellos que, a su vez, tienen su raíz en estados anímicos”, d) hipnosis y sugestión: “ ..es la posibilidad de ejercer una influencia profunda sobre la vida de los enfermos ...la hipnosis presta al médico una autoridad mayor quizás de la que ningún sacerdote o taumaturgo poseyó jamás, pues reúne todo el interés anímico del hipnotizado en la persona del médico, ...así ella ofrece (la hipnosis) el paradigma del modo de curación por tratamiento anímico, el médico pone al enfermo en estado hipnótico, le imparte la sugestión  ..se llama sugestión al dicho del hipnotizador ..”

 

En el ensayo empieza a tomar forma el peso que tiene en el “tratamiento anímico” la relación entre el terapeuta y el paciente, la misma no solo no es algo natural, sino que Freud da a entender que es un artificio compuesto por algunos rasgos de época (el poder, la autoridad, el saber) que regulan ciertas posiciones subjetivas (el otro del amor, el otro del cuidado…) que facilitan que la cura marche. Hay una especial mención a algo que parece aportar un cierto sustento impensado a la relación terapéutica cuando Freud la remite a un trasfondo insospechado, destaca que el hipnotizado este dormido para el mundo y despierto para el hipnotizador en una posición de credulidad absoluta, ilustra este fenómeno diciendo que el mismo solo se ve en los niños lactantes con su madre o en la relación amorosa.

Esta” relación” compuesta por la expectativa mas la influencia, que Freud aclara que no es original de este “tratamiento”, va a convertirse en la estructura misma de la cura cuando, con el correr del tiempo, pase de la noción de falso enlace a ser conceptualizada como transferencia. Por otra parte, en este nuevo tratamiento se encuentran tres operaciones terapéuticas: la hipnosis, desde Charcot, le permite una aproximación a la “realidad síquica”; la llamada sugestión hipnótica, desde Berheim: le permite la eliminación de los síntomas; y el hipnótico catártico, desde Breuer: le permite conocer la composición de los síntomas mediante la recuperación de recuerdos olvidados, la elaboración de los mismos y la “expresión verbal del afecto”.

 

No está de más destacar que en definitiva el nombre dado a este abordaje, “moderno tratamiento anímico”, resulta altamente significativo, ¿por qué decimos esto? A nuestro entender el nombre como los principios de este tratamiento van intentando circunscribir una serie de manifestaciones psicopatológicas (síntomas histéricos, obsesiones, fobias…) cuyas causas son representaciones no concientes (la teoría del acontecimiento traumático dice claramente que no hay lesión de órgano), posibles de ser tratadas mediante la palabra en la catarsis, la palabra en la sugestión (con o sin hipnosis) aprovechando los beneficios que aporta una relación terapéutica que empieza a ser revelada en su complejidad. Freud en este momento comienza a estar afuera del discurso medico.

 

 

En 1892 publica un informe (“Un caso de curación hipnótica y algunas observaciones sobre la génesis de síntomas histéricos por “voluntad contraria”) sobre un tratamiento exitoso con el método hipnótico, (emplea hipnosis y catarsis). En el mismo año en él prologo a la traducción de la obra de Charcot “Lecciones de los martes” hace una consideración en relación a las concepciones de la psiquiatría francesa: destaca el interés por el “cuadro clínico”, el “tipo”, y “el caso clínico”, y marca una diferencia con la psiquiatría alemana, nos dice que en la misma prevalece la interpretación fisiológica de los síntomas.

 

En 1892 traduce un segundo libro de Bernheim sobre el tema, pero no hace ningún comentario, el libro se titula”: Nuevo estudio sobre Hipnotismo, sugestión y psicoterapia”, pero este será el año donde crea dos técnicas, para prescindir de la hipnosis: a- estado de concentración (forma de sustituir el dormir hipnótico), y b- técnicas de presión sobre la frente (la mano sobre la frente le permitía que el paciente evoque lo requerido).

Conviene destacar que estos procedimientos solos eran útiles dentro del método catártico, no en el tratamiento sugestivo. Los casos de Lucy R y Elizabeth von R, serán los primeros pacientes en los cuales empleo esta técnica.

 

Una conversación guiada: El caso Katharina (1892)

Freud se encuentra de vacaciones en la montaña, dice que buscaba” olvidarme por un tiempo de la medicina y sobre todo de las neurosis”, esto es lo que buscaba, pero es encontrado por una joven, quien sin demasiadas vueltas le demanda atención. Por lo que se vera del caso estaba de vacaciones, pero no de sus histéricas….

Si consideramos que Freud se encontraba por fuera de lo médico, tanto los sanatorios como su consultorio son el espacio social de la práctica médica, esto da la posibilidad de ver como se las va a arreglar con la demanda de la joven y qué tipo de práctica va a poner en juego. Se debe tener presente que los dos espacios señalados garantizaban la figura social del médico, que entre otras cosas le daban consistencia al semblante que tanto le aportaba al poder curativo del mismo.

En este caso vemos que el interés de esta joven por Freud pone en marcha el interés del propio Freud, este encuentro permite ver una manera de encarar una demanda, ya no desde una posición médica, se trata de una demanda de alivio respondida desde un deseo de saber, desde un deseo de investigar.

 

La joven le pide que la trate porque está, “enferma de los nervios…”. Freud atendiendo al reclamo de la misma le pregunta: ¿de qué sufre Ud.?  esta contesta: “me falta el aire…muchas veces creo que me ahogaré”.

Ante este relato Freud hace una primera consideración: ¿es la falta de aire algo neurótico o no? Diagnosticar la estructura de este síntoma como también su causa, va a indicarle si es posible un intento de tratamiento. En este sentido la hipótesis de Freud es que la “falta de aire” es una manifestación de angustia, y si se trata de angustia es posible explorar el síntoma. (El diagnostico es una parte del procedimiento freudiano, este diagnóstico toma en consideración las teorías freudianas que consideran a la histeria como parte de las neurosis y no de afecciones orgánicas, y la falta de aire con angustia no le dejan dudas)

 

Freud decidido la invita a sentarse y a hablar, el encuentro toma la forma de una “conversación”, guiada por el relato y ciertos dichos de Katharina, “le dejo a la paciente su dialecto”, dice Freud.

En esta relación comienza a constatarse la construcción de nuevos lugares, un lugar diferente para el paciente, el mismo no necesita ofrecerse al ojo clínico dado que, simplemente, se le pide que relate lo que le pasa, no debe mostrar sino hablar. Podemos decir que la dupla paciente-médico tampoco es sostenida desde el otro lugar, la joven no es examinada o palpada, sino que la misma debe (¿imposición freudiana?) hacer uso de la palabra para ir interiorizando al terapeuta de su sufrimiento.

 

Freud le pide que hable de la “falta de aire”, Katharina guiada por algunas preguntas describe su estado de angustia, menciona que sus ataques se le presentan conjuntamente con la visión de un” rostro horripilante” al cual le tiene miedo.

En este momento el método parte del síntoma, Katharina recuerda y relata bajo la atenta guía de Freud, el síntoma se compone de un primer relato en el cual la joven da una versión de lo que ya sabe, habla de algunas representaciones concientes, pero el síntoma, supone Freud, se compone de un segundo relato, aún desconocido, aún no revelado.

En esta asociación, “rostro horripilante”, Freud ve un punto significativo que le puede abrir el camino “al núcleo de la cuestión”, luego consigue que la joven ubique temporalmente el comienzo de esos ataques. “Fue hace dos años atrás”, dice la joven.

Algo encontraron, para Freud es significativo porque corrobora sus teorías, no se sabe si es significativo, todavía, para la joven.

 

Es aquí donde Freud realiza una segunda consideración, se plantea si es posible emprender lo que él llama “un intento de análisis”. Vemos que es lo que estima como condiciones para el análisis, depende en primera instancia de la aplicación o no de la hipnosis, (“no me atrevía a trasplantar a tal altura la hipnosis”), podemos tener en cuenta que Freud evalúa que en esas circunstancias la hipnosis es sustituible por una “conversación”, y por lo tanto el “análisis” no queda reducido a las posibilidades del artificio técnico; y por otro lado un análisis es posible porque esta joven presenta su síntoma de angustia articulado con una primera representación evocada, que Freud la significa como de contenido sexual.

Estas dos condiciones parecen ir despejando la posibilidad de aplicar un método llamado “análisis” de otras prácticas como la hipnosugestiva.

 

Freud va preguntando a partir de lo que relata la joven, esta va encontrando algunos hechos, que, puntuados por Freud, se tornan significativos. Hay algo más en lo que repara Freud, son algunas palabras que la paciente utiliza, términos que se repiten en su manera de hablar, (el término alemán “kommen” destacado en el texto por Freud). De esta manera se establecen nuevas relaciones, nuevas significaciones, sustentadas en la revelación de los recuerdos y en la reiteración de ciertos términos.

Para el terapeuta hay una vivencia que la paciente no recuerda, hecho oculto en la vida de la paciente que hay que traer a la luz (oculto para la paciente, y también para el terapeuta). Sin embargo, apuesta al relato de la joven.

Confía en el hablar de la joven, pero no deja el tratamiento solamente librado a las ocurrencias de la misma, sino que se muestra con dominio sobre la conducción del análisis hasta encontrar el hecho que permanece oculto a la conciencia.

Este párrafo aclara la posición de Freud: “Tampoco yo lo sabía. Pero la exhorté a seguir contando lo que se le ocurriera, con la expectativa cierta de que fuese justamente lo que me hacía falta para esclarecer el caso”

No es solamente dejar hablar, sino que indaga con el fin de ir guiando hacia un objetivo: las escenas traumáticas que explican el síntoma.

 

Logran ponerse de manifiesto dos escenas, una mas antigua en el tiempo, que queda registrada, pero sin significación, la otra más cercana en el tiempo con significación sexual, que termina otorgándole el sentido a la primera. Dos escenas que se convierten en “traumáticas”, de las cuales la paciente se “defiende”.

El método empleado, dejarla hablar y guiarla en base a lo que dice, se convierte en una investigación para la propia paciente, esta debe hacer el trabajo básico de la cura.

 

El tratamiento busca que la paciente hable de lo que no sabe, por lo tanto, debe vencer “algo” y decir lo que oculta. No es extraño que Freud mencione la palabra “confesión”.

Según la teoría freudiana de la época se necesitan al menos dos escenas traumáticas sexuales para producir un síntoma, el método, una conversación dirigida, se muestra capaz de revelar lo desconocido inconsciente. El método valida los supuestos teóricos.

 

Una tercera consideración, si bien Freud “guía” el relato a la escena desconocida, esto solo se muestra posible en la medida que la joven participa con sus aportes (en este caso recuerdos) al hallazgo de la escena traumática. La paciente es llevada a la escena primera, pero esta debe recordar y aportar los nexos y relaciones que permiten que aflore dicha escena.

 

Si bien es el tiempo del tratamiento que Freud llama conversación guiada, que como hemos visto ha prescindido de la hipnosis, esto no le impide dar a conocer la gratitud y reconocimiento que le debe a su maestro y por que no a la hipnosis, y así lo encontramos en el escrito “Nota sobre la muerte de Charcot” (1893), Freud destaca la relevancia de la mirada de Charcot, como un ver ordenador, que da lugar por una parte a detectar “formas clínicas” organizadas y no ya una amalgama de padecimientos. Así también hay una clínica que progresa en la medida que revela secretos y sucesos olvidados que explican los síntomas bajo el poder hipnótico de la mirada del médico.

Vuelve a destacar los hallazgos de Charcot, tales como la sistematización del padecimiento histérico, la variabilidad de las causas, y el papel que jugo la hipnosis en la medida que fue el artificio que posibilito encontrar “el mecanismo de la histeria”. Seguramente la hipnosis de Charcot es un significante que opera resignificaciones en la vida de Freud, así mas adelante en su “Presentación autobiografía”, (1925), informa que todavía siendo estudiante de medicina fue a una demostración publica de Hansen el magnetista, y cuenta que llego al convencimiento que los fenómenos de la hipnosis eran verdaderos, además cuando contaba con poco mas de 20 años tomo conocimiento que Breuer utilizaba el hipnotismo con fines terapéuticos.

 

El método de indagación

En 1893 Freud conjuntamente con Breuer dan a conocer sus ideas de esa época en un trabajo que se llama: “comunicación preliminar, sobre el mecanismo psíquico de los fenómenos histéricos”. Un dato curioso, el trabajo fue traducido por completo y publicado en español en febrero y marzo de 1893, en la gaceta médica de Granada, España.

Esta colaboración entre Freud y Breuer se destaca por realizar la presentación de una nueva concepción de la histeria, o mas precisamente una nueva manera de interpretar el síntoma y su causa, pero lo que es importante puntualizar es que esta nueva concepción fue posibilitada, según los autores, por la aplicación en el tratamiento de la histeria de un “nuevo método de indagación”. El mismo es presentado de la siguiente manera: “…casi siempre es preciso hipnotizar a los enfermos y, en ese estado, despertarles los recuerdos de aquel tiempo en que el síntoma afloró la primera vez...”, el método es una combinación de una técnica, la hipnosis, y de un principio, la causa del síntoma es un recuerdo.

Según los autores los hallazgos encontrados tienen tanto interés teórico como práctico. En el “aspecto teórico”, propone las nociones de: nexo causal, proceso ocasionador, factor accidental, sucesos de la infancia, trauma ocasionador, trauma psíquico, determinación, recuerdo, cuerpo extraño, eficacia, todas estas nociones reubican a la histeria/o su síntoma en la dimensión de lo psíquico.

 

En relación al “interés práctico”, señalan todo lo atinente al método o procedimiento de tratamiento de la histeria/o sus síntomas. Al respecto señalan: “... los síntomas histéricos singulares desaparecían cuando se conseguía despertar con plena luminosidad el recuerdo del proceso ocasionador, convocando al mismo tiempo el afecto acompañante, y cuando luego el enfermo describía ese proceso de la manera mas detallada posible y expresaba en palabras el afecto”.

 El método debe posibilitar ubicar el recuerdo, movilizar el afecto, y dar lugar a que la palabra del enfermo describa el suceso aunando el afecto con su correspondiente representación.

¿Por qué produce “efectos curativos el método de psicoterapia” ?, así lo plantean los autores: “... cancela la acción eficiente de la representación originariamente no abreaccionada, porqué permite a su afecto estrangulado el decurso a través del decir, y la lleva hasta su rectificación asociativa al introducirla en la conciencia normal (en estado de hipnosis ligera) o al cancelarla por sugestión ...”

Es de notar que este procedimiento se diferencia de lo que los autores nombran como, “cancelación sugestiva directa...”, al cual le lleva “...muchas ventajas por su eficacia”.

 

1896 es el posible año de abandono definitivo de la hipnosis, dado que en la conferencia que pronuncio en 1904, denominada “Sobre la psicoterapia” afirma: “...hace ocho años que no practico la hipnosis con fines terapéuticos...”.

 

nuevo método de psicoanálisis

Por otra parte, en dos trabajos que publica ese mismo año menciona por primera vez el término psicoanálisis para referirse a su procedimiento terapéutico. En la “La herencia y la etiología de las neurosis”, dice: “Debo mis resultados al empleo de un nuevo método de psicoanálisis, al procedimiento de exploración de Josef Breuer, un poco sutil pero insustituible, tan fértil se ha mostrado para esclarecer las vías oscuras de la ideación inconciente. Por medio de este procedimiento, uno persigue los síntomas histéricos hasta su origen, que todas las veces halla en cierto acontecimiento de la vida sexual del sujeto, idóneo para producir una sensación penosa. Remontándome hacia atrás en el pasado del enfermo, paso a paso y dirigido siempre por el encadenamiento de los síntomas, de los recuerdos y de los pensamientos despertados, he llegado por fin al punto de partida del proceso patológico y no pude menos que ver que en todos los casos sometidos al análisis había en el fondo la misma cosa, la acción de un agente al que es preciso aceptar como causa específica de la histeria”

 

Lo que Freud denomina “nuevo método de psicoanálisis”, es ya sin hipnosis y sin sugestión y aparece ya ligado a otras nociones, tales como “ideación inconciente”, el origen del síntoma tiene que ver con “la vida sexual”, la dirección del método está dada por “el encadenamiento de los síntomas, de los recuerdos y de los pensamientos despertados “.

 

En “Nuevas puntualizaciones sobre las neuropsicosis de defensa”, se ocupa principalmente de especificar la categoría de “defensa” en relación a los diversos mecanismos de la histeria, de la neurosis obsesiva y la paranoia. En las explicaciones que Freud propone para entender la etiología de las neurosis todavía esta presente la noción teórica que explica al recuerdo reprimido como efecto de la acción seductora de un adulto. Ahora en relación al tratamiento que esta inventando dice: “...el método del psicoanálisis, método arduo, pero enteramente confiable, del que me valgo en estas indagaciones que constituyen a la vez una terapia”, Freud comienza a revelar una relación insólita para la época: el método psicoanalítico en la medida que pone en relación al histérico con su saber inconciente posibilita la cura de sus síntomas.

 

Si bien Freud hizo uso efectivo de la hipnosis entre 1886 y 1896 debe tenerse en cuenta que el interés de Freud por la hipnosis y la sugestión continuó a lo largo de muchos años, ya sea para destacar el peso histórico que tuvieron en el comienzo del psicoanálisis, como así también por la necesidad de tenerlos en cuenta en su carácter de obstáculos a superar ya instalado el método psicoanalítico.

Así muchos años después encontramos en el articulo, “Recordar, repetir y elaborar” (1914), lo siguiente: “Hay que agradecer siempre a la vieja técnica hipnótica que nos exhibiera ciertos procesos síquicos del análisis en un aislamiento y esquematización.... solo en virtud de ellos pudimos cobrar la osadía de crear nosotros mismas situaciones complejas en la cura analítica y mantenerlas transparentes”.

 

FLAVIO J PERESSON

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Comentarios

Entradas más populares de este blog

Ficha de Cátedra Psicoanálisis - Constitución psicosexual

Cátedra: Psicoanálisis Carrera: Tecnicatura en Acompañamiento Terapéutico Y Psicogerontología UADER - FHAYCS - SEDE C. del Uruguay Tema: Constitución psicosexual. (Material interno de Cátedra) Docente: Barbará, Julieta             Hablar de constitución psicosexual es referirnos a que la constitución psíquica del niño (y por ende del posterior adulto) se va a dar por el recorrido que se haga por las diferentes etapas de organización libidinal (oral, anal, genital). Estas etapas fueron descriptas por Freud (2005) en un texto que implicó una revolución y que sostuvo la existencia de una sexualidad infantil. Hablar de sexualidad infantil implica despejarla y diferenciarla del campo de la genitalidad y de la reproducción. SEXUALIDAD INFANTIL NO ES GENITALIDAD               Esto implica que hablemos del concepto de CONSTRUCCION, es decir entre lo innato y lo ...

Ficha de Cátedra Psicoanálisis - Sobre la invención del método freudiano

CARRERAS DE TAT Y PSG UADER - FHAYCS - SEDE C. DELURUGUAY  AUTORA: JULIETA BARBARÁ Bienvenidos a este nuevo año de Psicoanálisis, nos proponemos el acercamiento del discurso psicoanalítico a Uds. a través de una transmisión asequible, amigable y sencilla. Antes de comenzar queremos hacer una serie de “recomendaciones” a tener en cuenta para acercarse a la lectura freudiana: -    Existe varias editoriales que han publicado los textos freudianos y como todo intento de traducción tienen algunas dificultades en sus términos. La obra de Freud cuenta con dos grandes traducciones. La primera fue realizada por López Ballesteros y cuenta con diversas ediciones. La segunda fue realizada por J. L Etcheverry y editada por Amorrortu. En las referencias bibliográficas incluidas en este escrito se ha tomado ésta segunda versión a la que corresponde la sigla A.E. (Amorrortu Editores). -    En esta última edición encontraran antes de empezar el texto en sí mismo, los...